Quítate del camino: Saulo

Ilust... Historia de muchacha que quería conocer su familia de Irlanda. Su tío era un pastor de ovejas. Tenía un cordero con la pata quebrada entablillada.

I. Saulo estaba en el camino porque tenía algunos problemas:

1. Tenía una religión, pero no una relación

- Judio y maestro

Hechos 23:6 "Hermanos, yo soy fariseo de pura cepa. Me están juzgando porque he puesto mi esperanza en la resurrección de los muertos."

Filipenses 3:4-6 "Yo mismo tengo motivos para tal confianza. Si cualquier otro cree tener motivos para confiar en esfuerzos humanos, yo más: 5 circuncidado al octavo día, del pueblo de Israel, de la tribu de Benjamín, hebreo de pura cepa; en cuanto a la interpretación de la ley, fariseo; 6 en cuanto al celo, perseguidor de la iglesia; en cuanto a la justicia que la ley exige, intachable."

- Su religión era heredada

- El problema: conocía su religión, pero no conocía a Dios

2. Creía que estaba obedeciendo a Dios, pero no estaba haciendo la voluntad de Dios

a. Hacía cosas para Dios

- Creía que los cristianos eran una amenaza para su religión

- Estaba dispuesto a hacer lo que fuera para proteger su religión

b. No conocía la voluntad de Dios

- Ante el sacerdote Hechos 9:2 "pidió cartas de extradición para las sinagogas de Damasco. Tenía la intención de encontrar y llevarse presos a Jerusalén a todos los que pertenecieran al Camino, fueran hombres o mujeres."

- Saulo no sabía que los del Camino, eran el Cuerpo de Cristo. Saulo perseguía el cuerpo de Cristo.

c. Estaba cegado en su religión

- cegado por su celo

- cegado por su odio

- cegado por su ira

Y ahora de camino a Damasco, Saulo sería cegado por la luz de Cristo

II. Dios hizo algo dramático para quitarlo del camino

Ilust... Artículo por Stephen Kinzer sobre asiáticos que entrenan águilas dice:

La captura, domesticación, entrenamiento y mantenimiento de las águilas es altamente ritualizada. La mayoría de las aves, que tienen una vida útil de alrededor de 40 años, son capturadas cuando son muy jóvenes, ya sea arrebatadas de un nido o atrapadas en una red con cebo. Una vez capturado, el águila es encapuchada y colocada en una jaula con una percha que se balancea constantemente, por lo que no puede descansar ni dormir. Durante dos o tres días también está privado de alimentos. Durante este tiempo, el berkutchi, como se llama un cazador de águilas, le habla, le canta durante horas y horas. Finalmente comienza a alimentarlo y acariciarlo. Lentamente la criatura debilitada viene a confiar en su amo. Cuando el berkutchi decide que su relación se ha vuelto lo suficientemente fuerte, el entrenamiento comienza ... No todas las águilas pueden ser entrenadas, pero aquellas que cobran vida con un maestro muestran una intensa lealtad.

- a veces Dios trabaja de manera similar

- nos tumba hasta lo mas bajo, para reconocer su amor y gracia

III. Saulo demuestra su espíritu quebrantado

Pablo, contando su testimonio de conversión en Hechos 22:7-10 dijo: "Caí al suelo y oí una voz que me decía: “Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?” 8“¿Quién eres, Señor?”, pregunté. “Yo soy Jesús de Nazaret, a quien tú persigues”, me contestó él. 9Los que me acompañaban vieron la luz, pero no percibieron la voz del que me hablaba. 10“¿Qué debo hacer, Señor?”, le pregunté. “Levántate —dijo el Señor—, y entra en Damasco. Allí se te dirá todo lo que se ha dispuesto que hagas”."

1). ¿Quién eres Señor?

- Esta es una pregunta relacionar, "no te conozco"

- Porque en su religión no sabía quien era el Señor

- Reconoce que no conocía a Dios

- Hacía muchas cosas para Dios, pero no conocía la voluntad de Dios

- Jesús respondió "Yo soy Jesús de Nazaret, a quien tú persigues"

- Este es el momento de su conversión por la siguiente respuesta

2). ¿Qué debo hacer, Señor?

- Esta es una pregunta sobre señorío

- No se trata de qué controla tu vida, sino quién

- Es una pregunta de fe

- Pablo, al escribir a los corintios dijo "vivimos por fe, no por vista"

- Dios le quitó la vista por 3 días, tuvo que aprender a caminar por fe, lo que definió el resto de su vida y ministerio

Conclusión:

El cordero le quebraron la pata, pero también se la sanaron. Mientras Dios nos sana, el nos habla, nos consuela, nos alimenta, nos protege y conocemos su voz. Tanto que confiamos en él cuando las cosas se ponen difíciles, caminamos hacia él cuando él nos llama. Porque aprendemos a permanecer en él, podemos dejar que él nos guíe.